Medito,
Quiero descifrar de alguna forma como llegue a perderme, como llegue a perder tu memoria, quiero aprender a comprender como me olvidé de ti y de lo importante que fuiste y haz sido para mi vida.
Fuiste mi creador, la persona que estuvo ahí en todo momento, en mis momentos de llanto, de dolor, de enfermedad tú y sólo tú.
Yo era para ti, tu primogénita, la personita por la cual tu vida entera cambió, yo le di nueva perspectiva a tu entorno, al menos eso es lo que mi madre dice y lo que te escuché tantas veces repetir.
Cuando nací tal vez deseabas que fuera varón como cualquier otro hombre que ansia con desesperación por fin ver nacer a su heredero, pero en su lugar nací yo, un bodoque a la cual mimabas hasta el cansancio; y a la cual seguiste prestando tu entera atención todos los años de tu vida.
Yo era tu cruz, tu oveja negra, tus canas blancas; pero también en cierta forma era la niña de tus ojos, era tu tormento lo sé, por que nunca hice lo que me decías, siempre me escapaba por la tangente y de una u otra forma hacía lo que yo pensaba y no lo que tu imponías.
Rebelde o no me amaste, sólo que hasta este momento lo puedo ver con sinceridad, nunca antes descubrí este sentimiento, tus ojos me lo dijeron aquel día sentado en aquella cama de hospital antes de tu operación, me dijiste “Hija, sigue estudiando” “El estudio es lo único que le va a abrir a usted las puertas de muchas cosas, siga no afloje, usted es súper capaz”. Ese día viejo me acuerdo que sentí que me hablaste con lo más profundo de tu corazón, como nunca antes hablamos, por que la verdad nunca te escuchaba, ahora como bien lo dijiste un día me haces falta y me hacen falta tus regaños y tus habladas como solía decirte.
Nos haces falta a todas supongo, sin embargo más aun a mami, la que fue tu compañera por tantos años, la que vivió junto a ti y pasó tantas cosas, la cual alcanzó la felicidad justo antes de tu operación; por que sabes! le diste una gran batalla, no eras fácil, tenías tu carácter duro de tanto sufrir supongo, pero nos hiciste sufrir junto a ti en muchas ocasiones.
Ahora, nos quedan solo los recuerdos de las cosas buenas y las malas que vivimos junto a ti, a veces te parafraseamos con tal vez una singular ilusión de que nos responderás, otras veces decimos tus dichos para mantenerte presente en nuestras vidas, para no olvidarte, para recordarte.
Sólo te agradezco tantos años de trabajo fuerte para que tus hijas y esposa tuvieran un techo firme debajo del cual vivir, todo el dinero para mis estudios, todo el apoyo que nos dabas cada vez que queríamos superarnos en algo y todas tus buenas intenciones.
Eras un gran papá solo que eras muy duro en muchos aspectos de tu vida, pero igual así te amábamos como a nadie ahora nos damos cuenta.
Sólo lamento, que no puedas entregarme el día de mi boda, ni que no hayas conocido a ningún nieto, pero se que allá con Dios haces más por nosotras que acá en la tierra y que de alguna forma nos cuidas junto a Dios.
No importa donde estes TQM.
No hay comentarios:
Publicar un comentario